La CONSTITUCIÓN por fin decide tu vida
Subir constitución casi no daba vida: había que echarle seis puntos para notar uno, así que un nivel 10 andaba por los 60 de salud y aguantaba tres golpes.
Ahora cada punto se nota, y se nota en todos los niveles que ya llevas hechos: ese mismo nivel 10 pasa de 60 a más de 200 de vida.
A nadie le baja la salud con el cambio, y los presos con los que peleas suben en la misma proporción.
Los tenderos vuelven a comprarte cosas
Casi la mitad del catálogo no valía nada al venderlo: los tenderos no soltaban un centavo ni por un revólver, ni por una pistola, ni por lo que se le quitaba a un caído.
Ya pagan por 122 objetos más, y se han recuperado 53 precios de la guía del original que se nos habían quedado sin importar.
Un tendero sigue pudiendo decirte que no por la chatarra de verdad.
Las balas y las bombas se gastan bien
Con un arma a distancia, las balas que disparabas dejaban de cuadrar con las que te aparecían en la mochila, y al terminar la pelea te desaparecía lo que acababas de registrarle al caído.
Las bombas directamente no se gastaban: tirabas seis y seguías con las cincuenta.
Ahora la mochila cuadra golpe a golpe, y lo que coges de un cuerpo se queda contigo.
El preso invisible al que estabas pegando
Si te metías en una pelea que ya estaba empezada, tu rival no se veía: le pegabas, le salía la barra de vida, pero no había nadie ahí. Y al matarlo, el cadáver tampoco se veía aunque pudieras registrarlo.
Ya se ve desde que entras.
Quien mira la pelea desde fuera sigue viendo lo de siempre: la pareja de presos con el mono lila.
Los demás presos ya no andan a cámara lenta
Cuando veías moverse a otro jugador, lo veías arrastrarse a menos de un tercio de lo que iba de verdad, y a tirones.
Y si echaba a correr, nunca se le veía correr: seguía haciendo el paso de andar.
Ahora se le ve ir a su velocidad, con su animación, y sin saltos.
ACTUALIZACIONES avisa cuando hay algo nuevo
En la pantalla de elegir personaje, ACTUALIZACIONES se ha bajado a un rincón aparte para que no compita con JUGAR.
Cuando haya novedades que no hayas leído se enciende como una brasa, y se apaga en cuanto entras.
El aviso va por cuenta: lo que lea uno no se lo da por leído al otro.
Actualizar el juego ya no te echa de la partida
Hasta ahora, cada vez que se subía una versión nueva se cortaba la conexión de todo el que estuviera jugando. Si te pillaba en mitad de una pelea, mala suerte.
Ahora sale un aviso en la esquina y sigues jugando: recargas cuando termines lo que estabas haciendo. Solo se corta la partida cuando la versión vieja de verdad no puede seguir.
Y esta pantalla: el listado de todo lo que va entrando, por día y hora.