Ya no se pierden objetos de la mochila
Había objetos que desaparecían solos: los guardabas, salías, y al volver faltaba uno. Le pasaba a unos cuantos objetos concretos y no hacía falta hacer nada raro para que ocurriera.
También pasaba si te atacaban justo mientras estabas comerciando o registrando un cuerpo: lo que hubieras cogido o soltado en esos segundos podía quedarse por el camino al terminar la pelea.
Ahora una pelea sólo toca lo que la pelea cambia: la munición que gastas, la bomba que lanzas, la venda que te tomas y el arma que empuñas. La taquilla, las protecciones y el resto de la mochila quedan como los dejaste.
Se avisa antes de cerrar el juego para actualizarlo
Hasta ahora, subir una versión nueva te echaba sin avisar y a veces te dejaba una banda roja diciendo que tu partida no se estaba guardando. No era verdad, y era de lo más alarmante que se podía leer.
Ahora hay cuenta atrás. Sale un aviso con los minutos que quedan, puedes apartarlo y seguir jugando —te queda el reloj arriba— y en el último medio minuto vuelve. Si estás en el menú, ves el mismo aviso.
Al cumplirse el plazo se guarda tu partida y se te enseña una pantalla de espera que se recarga sola en cuanto el juego vuelve. Si estabas peleando, esa pelea se cierra: no mueres, no pierdes lo que lleves encima ni lo ganado hasta ese golpe, pero esa pelea se queda sin premio.
Y el aviso rojo del guardado ya sólo sale cuando el problema es de verdad. Si sólo se ha ido la conexión, sale un aviso discreto que se quita solo en cuanto vuelve.
Las pociones de velocidad te ponen al doble
Las seis pociones de velocidad iban a ritmos distintos y ninguna llegaba a doblarte el paso. Ahora las seis te ponen al doble, andando y corriendo; lo único que las distingue es cuánto duran.
Y se nota también en las piernas. Antes corriendo parecías ir más del doble mientras el suelo decía otra cosa, y andando parecía que la poción no hacía nada: el personaje patinaba. Ahora la zancada va exactamente igual de rápido que tú.
El personaje ya no se queda tumbado en el suelo
Había veces —después de una pelea, o tocando cualquier cosa— en que el personaje se quedaba tirado en el suelo o inclinado de lado, con el nombre flotando encima. No se arreglaba andando ni cambiando de sala: había que salir del juego y volver a entrar.
Ahora se levanta solo en menos de un cuarto de segundo, en cuanto no queda nada que justifique esa postura.
Los gestos que se quedan puestos a propósito, como sentarse o dormir, siguen igual: ésos no se cortan hasta que te mueves.
Tus golpes en verde y los suyos en rojo
En la pelea todos los fallos salían del mismo color, así que costaba distinguir de un vistazo si el que había fallado eras tú o el que te estaba atacando.
Se han recuperado los colores del juego de 1999: lo que haces tú va en verde, lo que te hacen a ti en rojo, lo que pasa entre otros dos en azul y los avisos de la pelea en amarillo.
Cuando cae alguien que no eres tú ya no se anuncia como si fuera cosa tuya.
Ya sabes quién entra y quién sale de donde estás
El chat no avisaba de nada: la gente aparecía y desaparecía a tu lado sin una línea.
Vuelven los tres avisos del original. Cuando alguien llega, «>>> Fulano entra en...»; cuando se va por su propio pie, «<<< Fulano abandona la zona»; y cuando se le cae la conexión, se dice que se ha caído de la red, que no es lo mismo.
Sólo se anuncia a quien está de verdad contigo: dos presos en celdas distintas del mismo módulo no se cantan la entrada.
Los clanes ya pueden llamarse con símbolos
Al fundar un clan sólo se admitían letras y números, así que un nombre como con símbolos y acentos se rechazaba sin más explicación.
Ahora valen los símbolos. Sigue habiendo un mínimo de tres caracteres, un máximo de veinticuatro (lo que cabe en la placa) y hace falta al menos una letra o un número.
Y si un nombre no vale, la ventana te dice exactamente qué cambiar en vez de un «ese nombre no vale» a secas.
Las pociones vuelven a beberse, y morir en una pelea de varios ya no la congela
Las pociones de velocidad y los medicamentos se habían quedado muertos en la mochila: el doble clic contestaba que no se podían usar y el menú ni siquiera ofrecía «Usar». Ya se toman, ya aceleran los minutos que dice su nombre, y una venda cura lo que pone en su ficha en vez de una miseria.
En una pelea de varios, al que caía se le quedaba la pantalla enganchada y los demás se quedaban colgados. Ahora al que muere se le saca con su resultado y su penalización, y la pelea sigue para el resto.
En el DISTRIBUIDOR INTERIOR 7 había una puerta pintada que no llevaba a ninguna parte. Ya es pared. Las demás puertas de ese pasillo y las de los otros distribuidores siguen abriéndose igual.
Si saliste con la vida llena, vuelves con la vida llena
Con la subida de vida por constitución, el máximo de tu personaje ya se actualizó solo, pero los puntos que tenías puestos no: quien se desconectó con la barra llena volvía con ella a medias y tenía que esperar a recuperarse.
Ahora, al que se fue con la barra llena se le deja llena. No hace falta borrar el personaje ni volver a crearlo.
Al que se fue herido no se le regala vida: sigue con los puntos que tenía, ni uno más ni uno menos.